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Los Obispos de Costa Rica ante la Protección de los Menores en la Iglesia

  • Mensaje final de los Obispos de la Conferencia Episcopal de Costa Rica al concluir la CXVII Asamblea Ordinaria

El abuso contra los menores de edad es uno de los peores y más viles crímenes posibles. Destruye inexorablemente lo mejor que la vida humana reserva para un inocente, causando daños irreparables para el resto de su existencia (Papa Francisco, Discurso al cuerpo diplomático, enero 2019).

Nosotros los Obispos de Costa Rica al inicio del tiempo de la Cuaresma, camino de  conversión, nos hemos reunido para celebrar nuestra CXVII Asamblea Ordinaria en un clima de oración, reflexión, fraternidad y corresponsabilidad para analizar la realidad de la Iglesia en Costa Rica, en particular hemos abordado los aportes del reciente Encuentro de Protección de Menores en la Iglesia convocado por el Papa Francisco con los presidentes de las Conferencias Episcopales de todo el mundo, realizado en Roma en febrero del año en curso

1. Hemos cobrado mayor conciencia del gravísimo problema que constituye el abuso sexual a los menores y a los adultos vulnerables en toda la sociedad. Un crimen que lesiona en primer lugar a las víctimas, pero también a sus familias y a toda la comunidad.

2. Este crimen también se ha presentado en la Iglesia, perpetrado por ministros sagrados, quienes por su misión y por vocación están llamados a ser los pastores y protectores de las ovejas y especialmente de las más vulnerables de entre ellas.

3. Nosotros los Obispos, junto con todo el Pueblo de Dios, pedimos perdón por estos crímenes que han dañado gravemente a los más pequeños del rebaño del Señor. Sin querer juzgar el pasado, admitimos humildemente que no siempre se ha dado la atención debida a estos delitos, ni su lugar a las víctimas de los mismos y sus familias.

4. Manifestamos que como Pastores nuestro actuar al abordar este grave problema va a estar movido por dar la mejor atención a las víctimas y proteger a los fieles y erradicar cualquier acción tendiente a encubrir estos delitos, inspirados en el magisterio de los últimos Pontífices, especialmente el del Papa Francisco.

5. Hemos analizado profundamente este fenómeno en sus causas, consecuencias y desafíos con la ayuda de expertos en diferentes áreas del saber, entre ellas la perspectiva psicológica, jurídica, canónica, comunicativa y social.

6. Queremos manifestar a la comunidad nacional nuestro compromiso de poner en primer lugar de nuestro quehacer a las víctimas de este crimen y a sus familias, dando credibilidad a su testimonio y ofreciéndoles acompañarlas espiritual y psicológicamente en su proceso de sanación interior.

7. Reafirmamos nuestro compromiso de no admitir este tipo de conductas delictivas por parte de los ministros de la Iglesia, ni de ningún agente de pastoral.

8. En nuestro esfuerzo de erradicar este crimen de los ambientes eclesiales serán de gran ayuda los documentos que nos enviará la Santa Sede, luego de la celebración del Encuentro de Protección de Menores: El Vademecum (Protocolo de acatamiento obligatorio para la Iglesia Universal) y las nuevas normas que sobre este tema emanará el Papa Francisco a través de un Motu Proprio.

9. Hemos establecido un plan de trabajo para proponer y ejecutar una serie de acciones con la finalidad de lograr un ambiente seguro para los menores y adultos vulnerables en la Iglesia en Costa Rica. Hemos aprobado:

a) Crear comisiones interdisciplinarias, con expertos involucrando la perspectiva psicológica, legal, canónica a nivel nacional y diocesano.

b) Emitir las “Líneas Guía Protección de Menores en ambientes eclesiales” en todo el territorio de la Provincia Eclesiástica de Costa Rica, entre los temas a tratar están: 

1. Reclutamiento seguro de clérigos, religiosos, empleados y voluntarios; formación y capacitación para clérigos, religiosos, empleados y voluntarios

2. Crear normas diocesanas claras para el correcto comportamiento de los clérigos, religiosos, empleados, catequistas, maestros y voluntarios en relación con menores y adultos vulnerables. 

3. Crear conciencia a través de la educación en la comunidad, escuelas y colegios católicos, para prevenir el abuso y establecer ministerios de atención efectiva a las víctimas. 

4. Incluir políticas y procedimientos para responder a las denuncias y revelaciones de abusos en la Iglesia, entre otros. 

c)  Implementar protocolos para protección de los menores en los distintos ambientes eclesiales.

d) Fortalecer la selección de candidatos al sacerdocio, cuidando aún más su formación humano-afectiva.

e) Establecer los procesos de acompañamiento a las víctimas y sus familias en la superación de las consecuencias de estos crímenes.

f) Redoblar esfuerzos en el acompañamiento a los sacerdotes en general y en especial de aquellos que han fallado.

g) Crear mecanismos que aseguren la transparencia en el tema de la prevención y la erradicación del Abuso Sexual a las personas menores y adultos vulnerables en la Iglesia.

Los Obispos de Costa Rica, como Pastores del Pueblo de Dios a nosotros encomendado, nos comprometemos con toda la comunidad nacional a mantener una actitud de rechazo y lucha en contra del flagelo del abuso sexual a personas menores y adultos vulnerables e implementar una política amplia de protección que haga de la Iglesia un hogar seguro. Pedimos a todos nuestros fieles su apoyo y oración en esta difícil tarea. Que el Señor Jesucristo Pastor Supremo de la Iglesia nos de la fuerza para cumplir este deber, contando con la eficaz intercesión de la Santísima Virgen María, Reina de los Ángeles y de San José Patrono de la Iglesia Universal.

Dado en la Escuela Social Juan XXIII, Dulce Nombre de La Unión, el 15 de marzo de 2019.

Obispos de Costa Rica

 

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