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Sentimientos encontrados

Escrito por Eco Catolico on . Posted in Opinion

 

Sentimientos encontrados

 

Mons. José Francisco Ulloa R.

Administrador apostólico, Cartago

 

De acuerdo a la legislación de la Iglesia, todo obispo al llegar a la edad de 75 años debe presentar al Papa la carta de renuncia a su cargo. La respuesta a la carta se da en los siguientes términos: “El Santo Padre ha recibido su carta y permanecerá en su oficio hasta el que se le nombre su Sucesor”. Hace año y medio que presenté esta carta al cumplir 75 años de edad. 

El Santo Padre Francisco ha nombrado como mi sucesor al Presbítero Mario Quirós Quirós, originario de Paraíso, sacerdote del clero de la Diócesis de Cartago, quien se hallaba terminando su tesis doctoral en Teología Dogmática, en la Universidad Pontificia de Salamanca, España. Seguiré como Administrador Apostólico de la Diócesis de Cartago hasta el 13 de mayo, día de la Ordenación Episcopal y toma de posesión del nuevo obispo. 

Algunos me han preguntado ¿Cómo se siente?. En una situación existencial como ésta, se presentan sentimientos encontrados: por una parte la satisfacción del deber cumplido y del haber servido con entusiasmo, entrega y generosidad a la Iglesia de Limón y de Cartago como pastor, durante 22 años, a la vez alegría de contar con un sucesor como el Padre Mario Quirós, un sacerdote que fue mi discípulo en el Seminario, joven, lleno de energía, bien preparado y sobre todo sencillo, afable y muy cercano a la gente. 

Por otra parte, sentimientos de nostalgia por dejar de tratar en forma cercana a tanta gente con quien me ha unido lazos estrechos no sólo de trabajo sino de afecto y con quienes he compartido momentos llenos de alegría y momentos de preocupación en la marcha de esta diócesis que el Señor me encargó para iniciarla como su primer obispo, va a ser doce años el próximo 24 de mayo, fiesta de María Auxiliadora.

Durante estos años de caminar diocesano, los sacerdotes, religiosos, religiosas y agentes laicos de pastoral han sido para mí verdaderos hermanos que me han regalado su amor sin condición y sin merecimiento de parte mía. En especial a todas las comunidades parroquiales y la comunidad indígena de Chirripó, que me han abierto de par en par su corazón, en cada una de las visitas que hemos compartido. Para todas ellas, muchas gracias y siempre estarán en mi oración como espero estar en las suyas. 

En la Iglesia de Jesús no hay rupturas ni presas que impidan su continuidad y fluidez en la historia. Cristo, el Buen Pastor que dirige su Iglesia la va llevando por los mejores caminos y a nosotros sus pastores nos corresponde seguir sus pasos con fidelidad. Entrego la dirección de la diócesis a Monseñor Marío Quirós, pero permanezco en esta diócesis tan querida, en medio de todos ustedes, para continuar sirviendo en mi ministerio episcopal, hasta que el Señor me lo permita. 

En mi signo episcopal o escudo como también se le llama, coloqué mi lema: “Bajo tu Amparo”, frase sacada de la oración más antigua con que los cristianos se han dirigido a la Santísima Virgen María y su amor de Madre lo he sentido lo largo de mi vida, porque desde niño he sido un mimado de la “Negrita” de los Ángeles. 

Que el Dios del Amor y de la Vida siga bendiciendo a nuestra querida Diócesis de Cartago, a Monseñor Mario Quirós Quirós y Nuestra Señora de los Ángeles la siga protegiendo y acompañando para vivir con fidelidad la fe y conservar las costumbres, tradiciones y prácticas religiosas, tanto en las familias como en las comunidades de todo el territorio diocesano.