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Papa Francisco y el G 20

Escrito por Eco Catolico on . Posted in Opinion

 

Papa Francisco y el G 20

 

Monseñor José Rafael Quirós

Arzobispo de San José

 

Los representantes de las economías más importantes del mundo (G-20) se reunieron en Alemania hace pocos días. Este “privilegiado” foro es, básicamente, una instancia de cooperación y consultas entre los países participantes en temas relacionados con el sistema financiero internacional. 

El Papa Francisco nos enseña, también, a pedir al Señor por el éxito de estos encuentros: “Ilumina a los dueños del poder y del dinero para que se guarden del pecado de la indiferencia, amen el bien común, promuevan a los débiles, y cuiden este mundo que habitamos.”

En verdad, “necesitamos una solidaridad universal nueva”1 y fortalecer la conciencia de que somos una sola familia humana. “No hay fronteras ni barreras políticas o sociales que nos permitan aislarnos, y por eso mismo, tampoco hay espacio para la globalización de la indiferencia.”2

Con ocasión de esta cumbre del G20, de nuevo Francisco nos sorprendió al enviar a la Canciller alemana, Angela Merkel,  una carta con motivo de la reunión proponiendo la construcción de una sociedad fraterna, justa y pacífica. 

Francisco llama a la unidad para resolver en paz las diferencias económicas y “buscar reglas financieras y comerciales comunes que permitan el desarrollo integral de todos”, recordando que ese ideal “no será posible si todas las partes no se comprometen a reducir sustancialmente los niveles de conflictividad y a detener la actual carrera armamentística y a renunciar a involucrarse de forma directa o indirecta en los conflictos, así como si no acepta discutir de una manera sincera y transparente todas las diferencias”.

Para el Papa, “la gravedad, la complejidad y la interconexión de la problemática mundial son tales que no existen soluciones inmediatas y del todo satisfactorias”.

Particularmente, sobre el tema migración, tan aguda en la agenda del Pontífice, recordó que este aspecto “inseparable de la pobreza y agravado por la guerra”, debe llevarnos a emprender “procesos que sean capaces de ofrecer soluciones progresivas y no traumáticas”, soluciones que lleven, “en un período de tiempo relativamente breve, a una libre circulación y a la estabilidad de las personas, que sea ventajosa para todos”.

Francisco que ha denunciado que el mercado por sí mismo no garantiza el desarrollo humano integral y la inclusión social y que hoy “tenemos un “superdesarrollo derrochador y consumista, que contrasta de modo inaceptable con situaciones persistentes de miseria deshumanizadora”,3 también pidió al G20 una solución a la situación en Sudán del Sur, el Lago del Chad, el Cuerno de África y el Yemen, “donde hay 30 millones de personas que no reciben agua ni comida para sobrevivir”.

Con el Santo Padre, confiamos que, en la actual coyuntura internacional los líderes del mundo se avoquen a buscar soluciones a los graves problemas de orden económico y social de todos los pueblos, superando la lucha de intereses, la irresponsabilidad compartida, la indiferencia y la falta de visión imperantes con propuestas verdaderamente alcanzables y duraderas en beneficio de todos. 

A nivel nacional constatamos la necesidad de superar el ambiente de campaña electoral que predomina en el discurso político, para dar paso a la toma de decisiones que, patriótica y solidariamente, remedien la grave situación fiscal del país, a la vez que se fortalezcan políticas que ayuden a las miles de familias trabajadoras que, a pesar de los múltiples esfuerzos, no logran escapar de la pobreza.

1 Cf. Papa Francisco, Laudato sí, n.14

2 Ídem, n.52

 

3 Ídem, n.109

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