¿Existen estigmatizados fuera de la Iglesia?

 

“Bendiciones, Mons. Vittorino. Sigo su columna en el Eco. Quisiera saber si existe alguna persona que haya sido estigmatizada y que haya pertenecido a otra religión o a alguna secta. Muchas gracias”.

Olga Dinia Barrantes Ch. – Alajuela


En el lenguaje eclesiástico, los “estigmas” son la “reproducción” espontánea de los misterios dolorosos de la Pasión de Jesucristo, principalmente de la Corona de Espinas y de las Cinco Llagas de las manos, de los pies y del costado. La “reproducción” se puede dar sin signos externos, sólo experimentando los dolores de la Pasión, o con signos visibles, en el cuerpo, con laceraciones de los tejidos corporales en los lugares correspondientes a los de las llagas en el cuerpo de Jesús.

La primera forma que la historia cristiana recuerda es la de San Francisco de Asís y en nuestra época, ha sido y es muy comentada y estudiada la de San Padre Pío de Pietrelcina. Es muy cierto, San Pablo escribió “llevo en mi carne las llagas del Señor” (Gál 6, 17), pero no sabemos si Pablo se refería a llagas visibles.

Se han dado numerosos otros casos, en las formas más distintas y en varios grados de intensidad.

La Autoridad Eclesiástica no se pronuncia fácilmente acerca del origen “sobrenatural” de tales fenómenos, es decir, reconociendo una especial intervención de Dios como su causa. Y esto debido a la extraordinaria riqueza de la psicología humana, a tal punto que la profundidad e intensidad de posibles experiencias, podrían “repercutir” en el cuerpo humano. Pensemos, por ejemplo, en el abundante sudor de sangre de Jesús en el Getsemaní: no se debió a una intervención divina, sino a la intensidad de su dolor, de su agonía.

He recordado todo esto, para justificar mi respuesta que voy a dar a la pregunta de Olga Dinia. No me consta que se hayan dado casos de “estigmatización” en personas de religiones no cristianas, ya que en ellas no hay una relación tan profunda con Cristo, el estigmatizado por excelencia, como puede darse de parte de los cristianos.

 

No conozco ningún caso de cristianos no-católicos que haya sido estigmatizado, pero no excluiría su posibilidad… También en cristianos no-católicos, puede darse y, de hecho, se da una relación amorosa tan profunda con Cristo, que podría surgir en ellos el vivo deseo de imitarle y seguirle en su Pasión a tal grado que se pueda “visibilizar” de un modo u otro, en su cuerpo.