“Ojalá que Carlos Alvarado sea un Jefe de Gobierno y no un Jefe de Estado simplemente”

Juan Carlos Hidalgo, experto en políticas públicas para América Latina del Instituto Cato con sede en Washington DC, afirma que no hay otro reto más importante para el nuevo gobierno que la crisis fiscal, y asegura que lo fundamental para enfrentarlo es que Carlos Alvarado se arrolle las mangas, tome decisiones y se involucre de lleno en la ejecución de proyectos y políticas públicas, por encima del cuido del protocolo, los discursos, la imagen y los viajes.

 

Laura Ávila Chacón

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¿Cuáles son los grandes retos que enfrenta el nuevo Presidente Carlos Alvarado?

Desde el punto de vista económico es el tema fiscal, la gran crisis fiscal que tenemos encima con un déficit proyectado para este 2018 del 7.1% de Producto Interno Bruto (PIB), que básicamente da un espacio de poco más de un año para elaborar algún tipo de propuesta. De lo contrario Costa Rica podía entrar en una crisis económica en un año y medio más o menos. Es el más urgente por el comportamiento de las finanzas en materia del gasto. Los grandes disparadores del gasto público, que son las transferencias, los salarios y las remuneraciones del sector público, necesitan ser  debidamente confrontadas y hasta el momento no se ha planteado eso, así que desde el punto de vista económico es el tema fiscal el reto más grande.

¿Existe algún otro asunto que tenga ese carácter de emergencia?

El desempleo. Tenemos un desempleo alto que ha rondado el 10% en la última década, y es un desempleo estructural, porque parece que hay causas que requieren reformas importantes para reducirlo. Mi preocupación es que el país se está acostumbrando a un alto nivel de desempleo y eso no debería ser así, luego el otro tema es el de las pensiones, es algo que no se discutió en la campaña, pero que es un gran tema. Si queremos evitar que el fondo de invalidez vejez y muerte quiebre, las reformas que se deben implementar deben hacerse en este cuatrienio, pero lamentablemente esto no se ha discutido. Creo que estos son los grandes temas que deben enfocarse ya. 

En el ámbito político ¿Cuál es el mayor desafío?

La incapacidad que ha mostrado la Asamblea Legislativa para lograr grandes acuerdos en temas sustanciales. Tenemos una Asamblea que va a apuntar a cuatro grandes fracciones legislativas, como lo son Liberación Nacional, Acción Ciudadana, Unidad Social Cristiana y Restauración Nacional. Y poner de acuerdo a estas fracciones será muy complicado, principalmente con lo que parece va hacer una actitud revanchista por parte de Liberación Nacional. 

Habrá que ver qué tanto poder o influencia tiene sobre la fracción de Restauración Nacional, pero si esos dos grupos se unen, como lo hicieron en la campaña, llegarían a tener 31 diputados, esto es, una mayoría en contra del Presidente.

¿Considera que la conformación del gabinete de gobierno es la idónea para responder a esos retos?

Ciertamente don Carlos Alvarado ha reunido un gabinete de altos quilates, las personas que están ahí cuentan con una carrera que ha sido probada en diversos ámbitos, cuentan con credenciales, la mayoría de ellos, para ejercer sus cargos, algunos me tranquilizan como Rodrigo Cubero en el Banco Central y Rocío Aguilar en Hacienda, otros no en absoluto como el Ministro de Agricultura, pero por lo general es gente que no tiene cuestionamientos, es gente que conoce sus campos. 

Se ha hablado que el Ministro de Educación no conoce mayor cosa sobre educación, pero habrá que ver, caras vemos corazones no sabemos, yo me he abstenido de comentar sobre el gabinete en sí, porque prefiero ver las políticas, al final de cuentas ya tuvimos la experiencia de Kennedy en Estados Unidos con su gabinete  “de que eran los mejores y los más inteligentes” y terminaron metiéndo a Estados Unidos en la guerra de Vietnan. Por eso prefiero guiarme por las políticas  y no por las caras.

¿Ve sostenible en el tiempo ese gobierno multipartidista?

Esa es la gran duda, yo creo que hay incentivos por parte de todos los involucrados para que esto funcione, al Presidente electo le conviene que funcione. Yo no creo que el Presidente esté en una posición de buscar que las cosas salgan mal y tampoco creo yo que la gente del PUSC va a estar en una posición de querer conflictividad, talvez se está achacando mucho la participación de don Rodolfo Piza a una capacidad moderadora sobre los instintos del PAC, principalmente en materia económica, pero yo no soy tan optimista en ese sentido, yo siento que al final de cuentas una vez que empiece este gobierno la gente del PUSC se va a poner la camiseta, va a defender las políticas de gobierno y dudo mucho que estas tensiones que mucha gente predice, o que podrían surgir, se lleguen a dar.

Todo gobernante siempre tiene buenas intenciones ¿Pero hasta donde son suficientes en una país que se ha calificado de ingobernable?

Yo no creo que tengamos un país ingobernable, lo que tenemos es un país donde a los presidentes les ha faltado coraje y valor para tomar grandes decisiones. Existen múltiples herramientas a disposición del Presidente para salir adelante en la toma de decisiones. El problema, siento yo, es que los últimos han estado más interesados en el aspecto ceremonial del cargo, en dar discursos, las giras en el exterior, participar en cumbres, y no les ha interesado arrollarse las mangas, tomar decisiones e involucrarse de lleno en la ejecución de proyectos y políticas, ojalá que Carlos Alvarado sea un Jefe de Gobierno y no un Jefe de Estado simplemente, yo creo que existen las herramientas para que el Presidente se haga sentir, y ese cuento de que Costa Rica es ingobernable es simplemente una excusa para justificar el fracaso en tomar grandes decisiones.

¿Qué tipo de políticas públicas en el ámbito social es necesario promover?

El gran reto de la política social del gobierno es romper con el ciclo de dependencia que crea el asistencialismo. Esa es la gran tragedia que hemos experimentado en Costa Rica, creemos que la solución al problema de la pobreza parte de más ayudas o nuevos programas antipobreza, nosotros tenemos 45 programas antipobreza en Costa Rica, con una tasa que no ha variado mayormente en 20 años, el énfasis de la política social de gobierno debe ser generar empleo, porque solo el empleo y el crecimiento económico pueden prometer reducir de una manera permanente y significativa la pobreza.

¿Y los rezagos en infraestructura junto al deterioro de la seguridad?

Pues claro, esos son también grandes temas. En infraestructura basta ver en los rankins del Foro Económico Mundial la posición de Costa Rica: aparecemos entre los peores países en infraestructura, principalmente en carreteras y en cuanto al tema de inseguridad, terminamos el 2017 como el año más violento en la historia, y el 2017 superó al 2016 que era el más violento, que a su vez había superado el 2015, que en ese momento era el más violento, o sea, tenemos una oleada de violencia y las autoridades han probado ser totalmente incompetentes para lidiar con él, y han sido incapaces de brindar soluciones a este problema.

¿Cuál considera que debe ser el papel de actores sociales como la Iglesia Católica en este momento de la historia del país?

Soy un firme creyente de la separación de la Iglesia y el Estado, vivimos una elección traumatizante en donde el debate se polarizó a raíz de una decisión inoportuna de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, por el momento en que fue anunciada. Creo que el rol de la Iglesia debería ser ayudar a sanar estas heridas que se abrieron en el periodo electoral, allanando el camino para que tengamos un artículo 75 que contemple la recta separación entre la Iglesia y el Estado.

 
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