

“Descubrir el Ordo Virginum -dice- fue también descubrir que existía en la Iglesia una forma de vida que expresaba aquello que comenzaba a crecer con tanta fuerza dentro de mi corazón: permanecer en medio del mundo, inserta en la realidad de mi diócesis, y al mismo tiempo entregar toda mi vida a Cristo como esposa”.
Más que un albergue que da vestido y alimento, este es un hogar que brinda amor y cariño. El Hogar Baik cumple 30 años de fundación, por lo cual, el pasado sábado 30 de agosto se celebró una Santa Eucaristía en sus instalaciones.