Los orígenes de la Romería están ligados a los orígenes mismos del pueblo paraíseño. Paraíso nació en Ujarrás. El investigador Álvaro Sanabria expone que, desde la segunda mitad del siglo XVI, hay registros de la presencia de este pueblo y de un culto a la Virgen María, por lo que considera este sitio como la cuna de la devoción mariana en el país.
Hacia 1832 se ordena el traslado de la mayoría de la población a los Riachuelos o Dos Ríos (actual distrito central de Paraíso). Esta decisión se dio por diversos motivos, como las frecuentes inundaciones, enfermedades causadas por mosquitos, lejanía con Cartago. El nuevo lugar era más alto, seco y estaba más cerca de la Vieja Metrópoli.
De acuerdo con Sanabria, el padre Juan Garita asumió como cura párroco de Paraíso en 1896, y en poco tiempo comprendió el profundo ligamen histórico que unía a la comunidad con su antiguo hogar en Ujarrás, entonces motivó al pueblo para peregrinar a las antiguas las Ruinas del templo y el cementerio colonial para realizar tareas de limpieza. La primera vez fue el 1 de febrero de 1897, vísperas de la Fiesta de la Candelaria.
No obstante, la actividad se suspendió por varios años. En la década de 1920, el Padre Enrique Bolaños encargó al Padre Eladio Prado la elaboración de una Novena a la Virgen y la reconfiguración de la Romería. El pueblo respondió y actualmente la Romería al Valle de Ujarrás reúne a vecinos y devotos de todo el país e incluso extranjeros.
El recorrido es de aproximadamente 6 kilómetros. Tradicionalmente, los participantes salen a eso de las 7:00 a.m., celebran la Santa Eucaristía en el sitio donde están las Ruinas de Ujarrás, comparten una comida y luego regresan con la imagen al Santuario Nacional en Paraíso centro.














