La jornada comenzó recordando el mensaje que el Papa Francisco dirigió a los participantes de la segunda edición de “Hechos”, en las que invitó a “samaritanear” en las redes sociales, llevando al entorno digital una presencia capaz de acercarse, escuchar y acompañar a los demás.
La Iglesia en Costa Rica dio la bienvenida a los participantes, mientras que el padre José Juan Montalvo, conocido como Padre Borre, destacó que la realización de Hechos 29 representa una respuesta concreta al “sueño de la Evangelización Digital”.
Posteriormente, monseñor Daniel Francisco Blanco Méndez, obispo auxiliar de San José, y coordinador del centro para la comunicación del CELAM, encabezó la oración inicial y la bendición de los participantes, poniendo la experiencia en manos de Dios.
La jornada continuó con un momento de animación, cantos y baile, por parte del ministerio “Jesucristo jugando y cantando”, que invitó a los participantes a agradecer las experiencias vividas y a recuperar la alegría como parte de la misión.
A través de una adaptación musical inspirada en la oración del Padre Nuestro, se recordó, con humor, la importancia de sonreír, agradecer y ser felices, conscientes de que un gesto, una palabra o un contenido compartido en redes puede tocar profundamente la vida de otra persona.
Uno de los momentos centrales de la jornada fue la reflexión del Padre Borre sobre el significado de Hechos 29.
“Hechos 29 es ser y hacer Iglesia”, afirmó, dejando claro que la experiencia no busca ser simplemente un encuentro o un retiro espiritual, sino un espacio para vivir concretamente la identidad de la Iglesia y poner los dones personales al servicio de ella.
En este sentido, llamó a construir una comunidad donde nadie se sienta solo ni superior a los demás, sino donde todos puedan reconocerse como parte de una misma Iglesia.
“Hechos es como un cofre lleno de riqueza”, señaló, al referirse a la diversidad de carismas, experiencias y talentos que convergen en esta comunidad de evangelizadores digitales.
La invitación durante esta jornada fue a conocer, acercarse y caminar juntos, permaneciendo abiertos a lo que el Espíritu Santo está haciendo en la Iglesia y en el mundo digital.
El Padre Borre también puso el acento en una de las claves de la misión digital: “el contenido más valioso que puede compartirse es el testimonio de una comunidad que sabe amarse”, haciendo referencia a la cita bíblica del libro de Hechos de los Apóstoles.
Por ello, exhortó a los participantes a no publicar experiencias que no hayan sido realmente vividas y a aprovechar estos días para cambiar la lógica de la pantalla por la del encuentro: “Que estos días sean menos pantallas y más miradas”.
Finalmente señaló que el espíritu del encuentro se basa en cinco acciones: buscar, escuchar, conocer, encontrar y compartir. Y recordó que en la Iglesia los dones no están llamados a competir, sino a compartirse. De ahí que Hechos 29 sea una experiencia que se construye entre todos: “Hechos 29 lo hacemos todos y somos todos”.
La primera jornada concluyó con la celebración de la Eucaristía, presidida por monseñor Daniel Francisco Blanco Méndez, quien centró su homilía en la primacía de Cristo dentro de la misión digital.
El obispo advirtió sobre uno de los grandes riesgos de evangelizar en un entorno donde la imagen, la visibilidad y las métricas tienen un peso cada vez mayor: que la propia imagen termine ocupando el lugar que corresponde a Cristo.
Ante la lógica de los likes, los seguidores y el alcance, recordó que estos elementos no pueden convertirse en la medida principal de una misión que tiene como centro a Jesús.
La tecnología, señaló, constituye una herramienta de gran valor para la evangelización, pero no puede convertirse en el centro de la misión.
Cuando la misión digital realmente conduce a Cristo, explicó, ésta genera comunión y ayuda a construir Iglesia. Por ello, el evangelizador digital está llamado no solamente a generar contenidos, sino a ser discípulos y tender puentes entre la pantalla y la comunidad eclesial.
La invitación final fue a mantener a Cristo como centro de toda acción evangelizadora, de manera que la presencia de los misioneros en el mundo digital contribuya a la construcción del Reino de Dios y a una auténtica vida comunitaria.
Con este llamado, Hechos 29 2026 inició en Costa Rica una nueva etapa de encuentro entre evangelizadores digitales, convencidos de que la misión en internet no termina en una pantalla: está llamada a conducir al encuentro con Cristo y a construir comunidad.
















