

“Descubrir el Ordo Virginum -dice- fue también descubrir que existía en la Iglesia una forma de vida que expresaba aquello que comenzaba a crecer con tanta fuerza dentro de mi corazón: permanecer en medio del mundo, inserta en la realidad de mi diócesis, y al mismo tiempo entregar toda mi vida a Cristo como esposa”.
Con motivo del Centenario de la Coronación Pontificia de la imagen de La Negrita, el Santuario Nacional Basílica Nuestra Señora de los Ángeles y Teatro La Palabra presentaron una obra de teatro acerca de los hechos que rodearon a ese gran acontecimiento.
De pequeño iba a coger café y a jugar en el campo. Pero cuando era adolescente, comenzó a notar a unos frailes franciscanos, le llamaba la atención la manera cómo vivían, sobre todo la fraternidad que tenían entre sí.