Durante la Tradicional Pasada de la Imagen de La Negrita desde la Catedral de Cartago hasta el Santuario Nacional - Basílica Nuestra Señora de los Ángeles, que se realizará el próximo domingo 6 de septiembre, la Diócesis de Cartago hará una petición especial por la paz.
Así lo anunció el obispo diocesano, Mons. Mario Quirós, quien además, ayer, miércoles 2 de septiembre, celebró una Misa por la Paz en la Catedral Nuestra Señora del Carmen, donde reflexionó acerca de las bienaventuranzas, particularmente: “Bienaventurados los que trabajan por la paz, porque ellos serán llamados hijos de Dios” (Mt. 5,9).
A los pies de La Negrita, Monseñor pidió a los fieles ser constructores de la paz y no ser espectadores. “Como protagonistas también, la paz empieza por cada uno de nosotros. En la manera en cómo escuchamos, miramos y hablamos de los demás. Tengamos el debido cuidado de las palabras que usamos y del contenido de la agresividad que utilizamos a la hora de comunicarnos, eso también favorece o no la edificación de la paz”.
También el obispo de Cartago motivó a los fieles a emprender acciones a favor de una convivencia pacífica, aunque sean pequeñas. “El Señor sabrá dar crecimiento a las semillas de paz en bien de su Reino”.
Jornada por la paz
La Tradicional Pasada a la Basílica será este domingo 6 de septiembre. La Santa Eucaristía en el templo catedralicio iniciará a las 8:00 a.m. y una vez finalizada arrancará la Procesión.
Durante esta semana, la Diócesis de Cartago ha llevado a cabo diversas actividades de oración y reflexión en torno al tema de la paz y la familia. Mons. Mario Quirós emitió un mensaje para invitar a los fieles a participar y orar por una convivencia pacífica en Costa Rica y en el mundo.
“La paz es un regalo que proviene de Dios, pero a la vez una obra por construir, velar y cuidar”, dijo. Y continuó: “La promoción de la paz y la extirpación de todo aquello que no la promueve, debe emprenderse con profunda seriedad y urgencia, con la luz del Espíritu para aprender a resolver con sabiduría, buscando el bienestar para todos, y el respeto de nuestros valores desde nuestra dignidad humana”.
“Pidamos la conversión de cada uno para que el Señor nos permita alimentar en nuestra vida iniciativas de perdón y reconciliación, en sí mismo y con los demás; que ese paso fundamental sea el cultivo para favorecer un ambiente reconciliador en el ámbito familiar y comunitario, y en los procesos que conlleva de sanación”, añadió.
Monseñor Mario expuso que es necesario hacer de las familias espacios seguros para el trato cálido y respetuoso, que sustente el cultivo de personalidades maduras, de hombres y mujeres creyentes que hagan de sus entornos espacios de interacción efectiva y afectiva.
Y oró: “A la Reina de la Paz, Regina Pacis, la invocamos para que encomiende a nuestra Diócesis de Cartago ante la presencia del Señor. Él sabrá dar a nuestra Iglesia sus mejores recursos para la promoción de la paz para el bien de todos”.

















