

“En Nazaret junto a la Virgen Santa/ en Nazaret Glorioso San José/ cuidaste al Niño Jesús/ pues por tu gran virtud fuiste digno custodio de la luz”. Así dice el bello Himno al Glorioso Patriarca San José, que se entonará en estos días en la Catedral Metropolitana.
Cuando era adolescente comenzó a rechazar la fe y la Iglesia, interesada por la justicia social vio en el socialismo un razonamiento más realista y coherente. Sin embargo, a los 35 años de edad y tras un diagnóstico de esclerosis múltiple, ocurrió algo que la hizo volver a dirigir su mirada a Cristo.
El Padre Pío estuvo siempre inmerso en las realidades sobrenaturales. No era solamente el hombre de la esperanza y de la confianza total en Dios, sino que infundía, con las palabras y el ejemplo, estas virtudes en todos aquellos que se le acercaban.
Origen
Francesco Forgione, más conocido como el Padre Pío, nació en el año 1887 en Pietrelcina (Benevento, Italia) de Grazio y Maria Giuseppa de Nunzio. Fue bautizado un día después de su nacimiento.
Infancia