La comisión está compuesta por representantes del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral, del Dicasterio para la Doctrina de la Fe, del Dicasterio para la Cultura y la Educación, del Dicasterio para la Comunicación, de la Pontificia Academia para la Vida, de la Pontificia Academia de las Ciencias y de la Pontificia Academia de Ciencias Sociales. Toda modificación en su composición deberá contar con la aprobación del Santo Padre, subraya el comunicado.
Los distintos dicasterios deberán designar un responsable para formar parte de la comisión, cuya coordinación será confiada por un año -eventualmente renovable- al Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral. Posteriormente, el Sumo Pontífice confiará la coordinación a una de las instituciones participantes, también por un período de un año.
Corresponde a la institución coordinadora facilitar la colaboración y el intercambio entre los miembros del grupo de información relativa a las actividades y proyectos vinculados a la inteligencia artificial, incluidas las políticas sobre su uso dentro de la Santa Sede, promoviendo el diálogo, la comunión y la participación.
















