Recientemente estuvo en el país MBA. Cristofer Pereyra, director ejecutivo de Tepeyac Leadership, una organización enfocada en la formación de líderes laicos católicos, con sede en Estados Unidos. Pereyra impartió una charla en el país, organizada por el Instituto Tomás Moro.
Eco Católico aprovechó la oportunidad para conversar con él sobre liderazgo con sentido cristiano.
"Si alguien tiene una personalidad introvertida y no se ve como líder, yo le pregunto: ¿Puedes servir a otros? Porque si sirves a otros ahí haces liderazgo". Cristofer Pereyra - director ejecutivo de Tepeyac Leadership
¿Cuáles serían tres aspectos elementales de un liderazgo católico en la sociedad civil?
Definitivamente tendrían que ser: introspección, formación y acción. Antes de salir al mundo a liderar, tenemos que vivir una vida interior, comprometida, una vida sacramental y de oración, que tiene que ser consistente, constante e intensa. Es importante trabajar en nuestro interior, crecer en virtud en nuestra relación con Dios. Los sacramentos tienen que ser una parte esencial de nuestras vidas.
Pasamos a la formación. Si no conocemos las enseñanzas de la iglesia no vamos a tomar decisiones adecuadas, acertadas, que ayuden a construir el reino de Dios en el mundo. Conocer la fe y la Doctrina Social de la Iglesia es necesario para desarrollar un verdadero liderazgo.
No obstante, a veces podemos quedarnos en la introspección y en la formación. Tenemos que llevar a la práctica todo eso. Hay una especie de mitificación sobre el liderazgo, pero el liderazgo es mucho más sencillo de lo que imaginamos. El liderazgo no es otra cosa más que servicio, así de simple, no tenemos que complicarlo más.
Si alguien tiene una personalidad introvertida y no se ve como líder, yo le pregunto: ¿Puedes servir a otros? Porque si sirves a otros ahí haces liderazgo. La persona más extrovertida del mundo, capaz de dar un discurso muy bueno al frente de miles de personas, no necesariamente es un líder. San Juan Diego es un ejemplo de esto, él no se sentía capaz ni merecedor de una gran misión, como la que le encomendaba la Virgen.
Así brilla la luz del Señor y su gloria, se trata de permitir abrimos a la posibilidad de que Él nos use, en medio de nuestras limitaciones.
"El servicio (que en este contexto liderazgo y servicio son lo mismo) tiene que ser llevado fuera de la parroquia. El mundo es campo de misión". Cristofer Pereyra - director ejecutivo de Tepeyac Leadership
A veces se puede caer en la idea de que el servicio se hace solo en la parroquia, pero un cristiano está en una sociedad y debe involucrarse en los asuntos de la sociedad y del bien común, como dice el Catecismo de la Iglesia Católica (2240) ¿El servicio y el liderazgo pueden y deben ir más allá de la parroquia?
Definitivamente, el servicio (que en este contexto liderazgo y servicio son lo mismo) tiene que ser llevado fuera de la parroquia. El mundo es campo de misión. Los laicos tenemos que entender eso, pero a veces pensamos el servicio solo en la parroquia. Ojo que no estamos diciendo que no, obvio que siempre hay que estar involucrados con la parroquia, pero nuestro campo de misión es el mundo.
Vamos a la parroquia a recibir los sacramentos, a fortalecernos, hacer vida de comunidad, pero pasamos la mayor parte del tiempo en el mundo, entonces tenemos que ser embajadores de la fe y de Cristo. Hay que tener las antenitas paradas para identificar oportunidades de liderazgo, de convertirnos en agentes de cambio que influyan en otros.
A veces las aspiraciones profesionales pueden ser mal entendidas, se puede pensar que si uno quiere ascender en su carrera profesional eso es avaricia o falta de humildad, pero cuando nuestro corazón está en el lugar correcto y queremos ser espejos que reflejan la gloria de Dios, ahí, buscar convertirnos en líderes es algo bueno. Las personas miran a un líder como un ejemplo y, en ese caso, querrían saber cuál es la causa de su alegría, ¿por qué está alegre? ¿por qué siempre da lo mejor de sí? A lo mejor descubren también su “secreto”.
Y bueno ¿cómo puede influir un católico a nivel social, en su vida cotidiana, en el trabajo, en redes sociales…?
Entramos en el campo propio de acción del líder. Hay espacios como las juntas directivas o consejos. Los podemos encontrar detrás de cada organización o institución humana, por ejemplo, una escuela, un hospital, una asociación de empleados, una comunidad… Están compuestos por personas que se reúnen con cierta regularidad para dirigir, crear políticas o líneas de acción en esa organización, que puede ser muy pequeña, mediana o grande. En esas mesas se toman decisiones y necesitamos católicos presentes. Se empieza desde abajo, por decirlo así, paso a paso.
Un estudiante puede participar en el gobierno universitario. Y ya como profesional, como parte de un gremio o una asociación, puede participar en su gobierno (por ejemplo, en un Colegio Profesional). Cuando estás ahí, puedes ejercer influencia positiva, porque convergen en el ámbito moral y ético, ahí llevamos a la acción lo de ser ser luz del mundo y sal de la tierra.
En cada ámbito de actividad humana, hay actividades para ser luz del mundo y sal de la tierra. Ahora mismo, respecto al uso de la Inteligencia Artificial, surgen cuestionamientos, oportunidades, riesgos, problemas… Bueno, ¿Quién va a decirle al mundo cómo debería usarse adecuadamente estas herramientas?
"A veces las aspiraciones profesionales pueden ser mal entendidas, se puede pensar que si uno quiere ascender en su carrera profesional eso es avaricia o falta de humildad, pero cuando nuestro corazón está en el lugar correcto y queremos ser espejos que reflejan la gloria de Dios, ahí, buscar convertirnos en líderes es algo bueno". Cristofer Pereyra - director ejecutivo de Tepeyac Leadership
Por ejemplo, en un país como Costa Rica, donde alrededor del 70% se identifica como católica y a veces uno se pregunta ¿dónde están los políticos católicos, los empresarios católicos, los académicos católicos, líderes católicos en cuestiones laborales, ambientales…?
Entiendo. Hay una desconexión. Lamentablemente hay gentes al servicio de otros fines e ideologías y no a favor de una misión católica para el mundo. Estas personas han tomado el control del gobierno, como en otros países. Hay que remangarse y, conectados con Dios (porque sin Él no somos nada), organizarse. No solo aquí, en toda Hispanoamérica, hay un potencial increíble que no se aprovecha para ser agentes de bien. Los católicos comprometidos con su fe que estén interesados en la política deben organizarse. No digo que formen un nuevo partido político, pero pueden involucrarse en los que ya existen.
Sí, aunque también es común que los partidos políticos existentes no coincidan muchas veces con los valores cristianos. La opción de un Partido Católico es una idea considerada más bien contraproducente, de hecho, el Papa Francisco decía que era inconveniente ¿Qué hacer entonces?
Bueno, no se trata de crear “el partido católico”, esa puede ser una idea manipuladora, porque va estar constituido por seres humanos, santos y pecadores, cualquier error va a manchar a la Iglesia. Pero sí se pueden crear partidos basados en la Doctrina Social de la Iglesia, existen en muchos países y basan en ella su doctrina política. Puede ser empezar desde cero y crear un partido político o reformar desde adentro de lo que ya existe. Pero siempre va a ser así, una pelea de David contra Goliat, pero sabemos que David venció.
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