Face
Insta
Youtube
Whats
Sábado, 02 Marzo 2024
Suscribase aquí

Sagradras Escrituras: ¿Quién es Lilit?

By Pbro. Mario Montes M. / Animación Bíblica, Cenacat. Junio 30, 2023

Retrocediendo un poco al Antiguo Testamento, hoy queremos presentar a Lilit, un demonio hembra que aparece merodeando entre ruinas, según Is 34,14: Las fieras del desierto se juntarán con las hienas, los sátiros (cabros) se llamarán unos a otros. Allí también descansará Lilit y tendrá un lugar de reposo. Es el único texto donde aparece este ser demoníaco, en relación con el castigo divino contra Edom, símbolo y expresión de los poderes enemigos de Israel, como Egipto, Babilonia y Asiria (ver también Is 63,1-6; Jer 49,7-22). Lilit era un demonio femenino de origen mesopotámico, incorporado en la cultura siro-palestina como demonio nocturno. Su nombre significa “noche” y “oscuridad”, asociado al nombre “laila”, “oscuridad”. En las diversas traducciones bíblicas, su nombre aparece como “monstruo nocturno”; “demonio nocturno”, “fantasma que espanta”, “criatura noctámbula”, “bruja”. En la Vulgata o versión latina es traducido como “lamia”. Una traducción más actualizada sería la de un “ave rapaz nocturna”. Lilit ha pasado ser como la reina de los demonios y madre de todas las cosas repugnantes.

Según el folclor judío, Lilit fue la primera esposa de Adán, expulsada del paraíso porque, durante la unión sexual con el primer hombre, no quería estar debajo de él. Se dice que Lilit fue hecha de la tierra como Adán, por eso creía que ambos debían ser tratados iguales y tener decisiones independientes. Ella no quería ser sumisa, ni relegada, emanaba un poder femenino muy fuerte y reclamaba ser tratada de la misma forma que su pareja, incluso durante el acto sexual.

Entre los conflictos que cuenta la tradición judía tuvieron Adán y Lilit, se cree que ella se reveló, nombrando el nombre de Dios que solo podía pronunciarlo Adán (nombró el nombre de Dios en "vano"). Debido a su carácter rebelde, Yahvé expulsó a Lilit del jardín del Edén y creó otra mujer, a Eva, hecha de la costilla de Adán, una mujer que fuera más sumisa y fiel a los mandatos de su esposo (ver Gén 2,7.21-22).

Según aquellas leyendas mitológicas, Lilit fue desterrada al Mar Rojo y ahí engendró, con el príncipe demonio llamado Samael, a muchos hijos. Ante este hecho, Dios envió a un grupo de ángeles para exigirle que volviera con Adán, pero ella se negó diciéndole que no lo amaba: "Regresa con Adán de inmediato o te ahogaremos". A lo que ella respondió que ya no podía regresar porque "no lo amo. Dios me ha ordenado que me haga cargo de todos los recién nacidos, de los niños hasta el octavo día de vida (el de la circuncisión) y de las niñas hasta el vigésimo día".

Finalmente, Dios permitió vivir a Lilit, pero la castigó haciendo que cientos de sus hijos demoníacos perecieran cada día. Desde entonces, ella se propuso vengarse, matando a los hijos de Adán (humanos) y a todas las madres durante el nacimiento y los días siguientes al parto. Más adelante en la mitología, Lilit aparece convertida en forma de serpiente tentando a Eva y a Adán.

Como vemos, más allá de la tradición hebrea, el origen del mito de Lilit tiene raíces cananeas, sumerias o acadias. En concreto de Mesopotamia. De acuerdo con esta cultura, un grupo de demonios femeninos derivado de esta criatura (Lilu, Lilitu y Ardat Lili), mitad humanas y mitad divinas, tenían la noche como su hábitat natural y usaban la seducción y el erotismo como armas Se trataban de súcubos que luego fueron representados como los vampiros. Las súcubos, según las leyendas medievales occidentales, son unos demonios que toman la forma de mujeres atractivas para seducir a los varones.

En el mito sumerio Lilit es una diosa o fuerza independiente asociada a la oscuridad y temida por los hombres. En el mito hebraico representaría la igualdad frente al hombre ya que fue creada a su semejanza. Así, viéndose igual a Adán se rebeló ante sus exigencias de sometimiento y lo abandonó. Tuvo otros amores y muchos hijos. Fue, en este sentido, la primera mujer libre de la historia y por ello considerada tradicionalmente como “mujer fatal”, la perdición de los hombres, la diablesa, la demoníaca, la “femme fatal” de la que había que alejarse. Representaba todo lo contrario de la esposa fiel y madre abnegada y obediente. En la tradición judeocristiana, se perpetúa la imagen de Lilit a lo largo del tiempo con diferentes iconografías y características: serpiente, mitad animal y mitad humana, diablesa, mujer de belleza y sensualidad arrebatadora, siempre desnuda y provocadora.

El arte, sobre todo la cultura gótica, suele pintarla pelirroja debido a que en la tradición celta, existen hadas de cabellos rojizos, especialmente irlandesas, a quienes se les atribuye calor. Esta representación gráfica alienta su condición sexual, e igualmente se presenta desnuda, alada, sólo que con el cuerpo tatuado y muchas veces frente a un espejo sin reflejo. Hoy se la presenta como símbolo de la emancipación más radical de la mujer, especialmente en ciertos movimientos feministas. En efecto, con la llegada de la modernidad, la figura de Lilit despertó cierta fascinación entre algunos autores, que la evocaron como una mujer seductora, cautivadora y sensual, arquetipo de la lujuria y el desenfreno. Más tarde los movimientos feministas la rehabilitaron, convirtiéndola en una intrépida luchadora por la igualdad de la mujer.

Lilit, como hemos visto, era simplemente un ave cazadora nocturna. Así aparece en la Biblia, es un poema impresionante de Isaías (Is 34,14). El profeta quería señalar que Dios rechaza a los malvados, como a los edomitas, enemigos y opresores de Israel, y que está siempre al lado de los que sufren. Pero debido a creencias fantasiosas y mitos populares de los pueblos vecinos, su identidad fue sufriendo diversas mutaciones y convirtiéndose progresivamente en demonio nocturno, seductora de hombres, enemiga de las parturientas, mujer rebelde de Adán y hasta serpiente del paraíso. Incluso, su figura sigue asustando a muchos cristianos. Como ha sucedido con la tradición de los “espantos”, demonios, espectros, seres maléficos, fantasmas y demás que, desde niños nos quitaban el sueño. Hoy son otros…

Pero, gracias a Dios, la Biblia al presentarlos, no intenta meternos miedo ni cosa por el estilo, pues, desde el anuncio de la salvación de la Buena Nueva, especialmente predicado por Jesús, ellos han perdido todo su poder e influencia maléfica y por eso el mensaje cristiano es un mensaje de vida y salud, de serenidad, confianza y fe en el poder o en el cuidado de Dios por cada uno de nosotros. Nadie, pues, ángel o demonio, nos puede arrebatar la paz y tranquilidad que están firmes y ancladas en Jesús (Rom 8,38-39). Y menos Lilit…

 

Síganos

Face
Insta
Youtube
Whats
puntosdeventa
Insta
Whats
Youtube
Image
Image
Image
Image
puntos de venta
suscripciones
Catalogo editoria
publicidad
puntos de venta
suscripciones
Catalogo editoria
publicidad