Monseñor Héctor Morera Vega nació el 20 de febrero de 1926 en la ciudad de Palmares, Alajuela, es decir, hoy se cumplen 100 años de su nacimiento. En 1944 ingresó al Seminario Mayor y fue ordenado sacerdote en la Catedral de Alajuela el 17 diciembre 12 de 1949.
Primero sirvió como vicario en Puntarenas. Luego fue trasladado a la Parroquia de Las Juntas de Abangares, donde lideró la construcción del templo. Y en 1957 llegó Tilarán, donde se quedaría.
En tierras tilaranenses, el Padre Morera estuvo al frente de la construcción del templo Catedral de la Diócesis de Tilarán-Liberia, bajo el patronazgo de San Antonio de Padua. Después de 18 años de servicio como párroco en esta comunidad, fue nombrado como II Obispo Diocesano de Tilarán.
Fue consagrado en el Orden Episcopal el 27 de diciembre de 1979, bajo el lema "Que el amor de Cristo nos congregue en la unidad". En ese momento, tenía 30 años de ministerio sacerdotal y 53 años de edad.
Además de su preocupación por los pobres y los productores agrícolas, su apostolado se interesó por ayudar a los migrantes y las mujeres sujetas a la explotación, tanto sexual como laboral.
También abordó temas como la degradación ambiental y moral de la minería a cielo abierto, la venta de las playas guanacastecas a empresas extranjeras, problemas de salud en la provincia, entre otros. Temas aun vigentes y que requieren de iluminación pastoral.
Estas cuestiones están presentes en la carta pastoral escrita y dada a conocer en mayo de 1996, titulada “Tierra, cielo y mar", en la cual se analiza la pastoral social diocesana, donde aborda temas como: la pesca, la migración, el turismo, el urbanismo y la tierra.
Concluyó su gobierno pastoral en 2002 y fue llamado a la Casa del Señor el 23 de diciembre de 2017 a los 91 años de vida.
Fotos e Información: Diócesis de Tilarán-Liberia.












