Como cada año, muchos servidores se preparan para colaborar con las celebraciones propias de Semana Santa en diferentes comunidades a lo largo del país. El Ministerio Discípulos de la Cruz, hace un llamado a aquellas personas interesadas en llevar la Palabra de Dios a unas 20 comunidades de Tilarán, en Guanacaste.
Quienes deseen participar en la misión deben llevar una formación, que se imparte los sábados de 2:00 p.m. a 5:00 p.m. en la Casa Pastoral de la Parroquia San Miguel Arcángel de Escazú. No se solicita ningún tipo de contribución. Los únicos requisitos son tener más de 16 años de edad, estar en condiciones para caminar largos trayectos y tener un corazón dispuesto.
Alejandro Vargas, coordinador de Discípulos de la Cruz, informó que el objetivo es visitar las 20 filiales de la Catedral San Antonio de Padua, en Tilarán, tal como lo hicieron el año pasado, cuando también fueron misioneros a colaborar con las actividades de la Semana Mayor.
Se espera contar con al menos 40 participantes, para dividirse de dos en dos. La misión consiste en visitar las casas, invitar a los vecinos a la actividades, organizar retiros, viacrucis y otras actividades propias de esos días.
Igualmente, los misioneros recibirán el envío y serán instituidos como Ministros Extraordinarios de la Comunión únicamente por los días de Semana Santa. Así podrán llevar la Sagrada Hostia a los enfermos y a los fieles que participen en las actividades litúrgicas.
Los servidores llegarán a Tilarán el sábado 29 de marzo, es decir un día antes del Domingo de Ramos. De ahí, serán enviados de dos en dos a los diferentes pueblos, donde serán acogidos en casas de vecinos o instalaciones de la parroquia.
Los interesados pueden llamar al teléfono: 8974-1234 para solicitar más información.
Por una promesa
Alejandro destaca que el año pasado la experiencia fue muy valiosa, y que tanto la comunidad como el párroco de Tilarán, Pbro. José Eduardo Bolivar, quedaron muy contentos. Subraya que la misión también sirve para el crecimiento espiritual y personal.
Este servidor fundó el Ministerio Discípulos de la Cruz tras una promesa que hizo al Señor. Él fue misionero durante muchos años, pero dejó la misión después de sentirse desilusionado por una serie de situaciones que vivió. “Siempre en mi corazón quería ir pero había algo que ya no me lo permitía”, reconoció.
Pasaron 18 años. Un día cayó en cama debido a una infección en su pie, los médicos le dijeron que había un 95% de posibilidades de que se lo cortaran. Fue entonces cuando hizo una promesa a Dios: Que volvería a misionar y que fundaría un ministerio.
Alejandro se sanó y volvió a caminar con normalidad. Tenía que cumplir su promesa. Habló con el Padre Alexander Oviedo, misionero claretiano, guía espiritual del Ministerio Caminando con Cristo, quien lo motivó a fundar un grupo que fuera a lugares donde este ministerio no iba, pues hay muchos sitios que los necesitan. Así surgió Discípulos de la Cruz.














